18 de mayo de 2012

LOS FRIKIVIAJES DE FILÓSOFA FRÍVOLA: HOY MACCLESFIELD, EL ESPANTOSO PUEBLO INGLÉS QUE VIO MORIR A IAN CURTIS



Cuando muere algún artista famoso nos apresuramos (bueno, OS apresuráis, porque yo estoy por encima de esas mierdas) a hacer ver lo mucho que os gustaba y tooooodo lo mucho guays que habíais visto/leído/escuchado suyo. 

Hoy hace no sé cuantos años que murió el gran Ian Curtis, un cáncer depresivo de esos de manual, que misteriosamente le gusta a todo el mundo, me imagino que porque queda bien decirlo, con lo jodidamente complicada y excepcional que es su música. Os lo dice una que en su juventud fue una torturada afterpunki, y que en su vejez probablemente será radioaficionada.




Pues bien, hace dos años cumplí uno de esos sueños frikis que las personas que somos físicamente bien parecidas no deberíamos por qué tener: ver la casa y el pueblo en el que murió mi oscuro ídolo. Es una pena, pero en Manchester no tienen nada explotado el turismo de fans. Deberían aprender de los descendientes del Mayflower: una vez visité una central hidroeléctrica que ni fú ni fá cerca de Rochester en el estado de NY y en la tienda tenían tazas de la central, chapas y peluches con forma de presa hidráulica.

El viaje de Manchester a Macclesfield duró aproximadamente dos horas. Vamos, como irte en la Conti de Madrid a Rascafría, que pasa por todos los pueblos y te tienes que joder. En el trayecto me tocó (no se tome al pie de la letra, plis) un señor brit que tenía un apartamento en la Costa del Sol (sorpresa) y que por desgracia, y saltándose a la torera el guiri protocol, había aprendido mi idioma. El autobús paró en unos laboratorios médicos/centro de investigación que estaba en medio de la nada. El señor se bajó y el vehículo se llenó de pakis superdotados. Uno de ellos se sentó a mi lado. Pero no me habló.




Como habíamos calculado mal el tiempo (nah, 25 km., serán 15 minutos) cuando llegamos a la agradabilísima villa de Macclesfield estaba prácticamente anocheciendo. Las tiendas y los pubs estaban  tan cerrados como el carácter de los oriundos. Ni un alma por la calle. Y cuando, raramente, nos cruzabámos con un autóctono, éste ponía cara de "pero, ¿qué hacéis por estos lares, souls of pitcher?". 
Me imagino que a un paisano de Campo de Criptana le extrañaría lo mismo si se cruzase con un señor de York que viene a hacerse fotos con la casa donde nació la Montiel.




Cuando conoces Macclesfield no puedes sino comprender que el pobre Ian acabara de esa forma con su vida. Yo permanecí en tan ilustre ciudad durante tan sólo dos horas y traté de suicidarme al menos 3 veces. Nos costó dios y ayuda dar con su casa, ya que los macclesfieldianos no se prestaban a la cooperación. La amabilidad nunca ha sido el punto fuerte de los anglos. Eso sin contar con el acento. Qué acento, la virgen. Una se pasa la vida viendo series de la HBO, llegas a la pérfida Albión y ya te pueden decir misa.




Mas por fin llegamos. Vimos la fachada de la casa. Aham. En efecto, tal y como sospechábamos: deprimente. Le hicimos una foto para por lo menos tener una prueba gráfica del monguer tour que nos habíamos marcado y emprendimos el camino de vuelta a la estación de autobuses. Eran las 19:30. EL ÚLTIMO PUTO AUTOBÚS HABÍA PASADO HACÍA 10 MINUTOS. En aquel país a los "búhos" los llaman "gorriones". Qué horarios, virgen santa. Y ahora pregúntale a ese yonki que toda estación de autobuses y/o trenes del mundo occidental ha de tener en su haber, que cómo te vuelves a Manchester. ¿El yonki? Era un maldito inglés amable (lo que me quedaba por ver) que nos contó que había una estación de tren. ¡Aleluya!, pero que hurry up que se nos iba el último y la cagábamos. Y os aseguro que yo no estaba dispuesta a correr el riesgo de tener que quedarme a vivir en semejante lugar. 




Llegamos con tiempo al tren. Al tren que tardó exactamente 25 PUTOS MINUTOS EN LLEGAR A MANCHESTER. Lo mismito que el autobús. ¿No podría el cachondo del autobusero habernos warned? Claro que no, qué preguntas más tontas hago.

5 comentarios:

Piter dijo...

LOOOOOOVE LOVE WILL TEAR US APPART, MANUÉ
Que british todo. Qué asco.

emprerdedor dijo...

This is England, pint arriba pint abajo...

FashionFreak dijo...

jajajajajajaja buenísimo el texto... lo de "Yo permanecí en tan ilustre ciudad durante tan sólo dos horas y traté de suicidarme al menos 3 veces" me ha llegado al alma xDD
Pues mira, yo estuve en la zona de Manchester hace mil millones de años (unos 14... dios, hace casi media vida!!) pero entonces aún no era fan de Joy Division, estaba todavía con Pearl Jam, Nirvana (a quienes sí escuchaba antes de la muerte de Kurt, by the way), los Guns y Iron Maiden. Así que no pude visitar el pueblo donde Ian decidió suicidarse (al parecer con razón), pero sí tuve el "honor" de ir a Liverpool y ver el museo de los Beatles, porque estuve de intercambio en casa de una chica que era megafan total. Y lo del acento es totalmente cierto, ¡no se les entiende una mierda!

Por cierto, yo también me pregunto siempre cómo coño le gusta Joy Division a tanta gente. Yo los conocí más tarde, en la universidad, pero al fin y al cabo es lógico que me gusten: tengo un alma torturada ávida de doom metal jaja Pero no sé, a mí precisamente me gustan porque Ian Curtis era un puto enfermo mental totalmente depresivo... igual la gente no entiende las letras xDDD

OrioL JyusaN dijo...

Prefiero mil veces a los ingleses que a los franchutes. Y eso que me gusta más el francés que el inglés...que cosas. De todas formas les meteria a todos en el saco de los raros (¿o somos nosotros?).

Teresa dijo...

Seguro que no sería tan horrible, al menos las fotos no la pintan taan mal!! A pesar de todo, seguro que te lo pasarías genial.

Un beso :)